Momento para la opción nuclear: Lluvia de dinero en la economía real (Main Street)

Publicado el 22 de septiembre de 2015 por Ellen Brown

Las predicciones son que muy pronto estaremos viendo la ‘opción nuclear’ — dinero creado por el banco central, inyectado directamente en la economía real. Habiendo fallado todas las demás opciones, los gobiernos se verían reducidos a emitir dinero directamente para cubrir déficits presupuestales. Así lo advierte un artículo del 18 de septiembre en ZeroHedge titulado It Begins: Australia’s Largest Investment Bank Just Said ‘Helicopter Money’ Is 12-18 Months Away (Así comienza: El banco de inversión más grande lo acaba de afirmar: El ‘Dinero Helicóptero’ está entre 12 y 18 meses de distancia).

Los reformistas monetarios dirían que ya era hora. Prácticamente todo el dinero en la actualidad se crea como deuda bancaria, pero las personas ya no pueden asumir más deuda. La oferta monetaria se ha contraído junto con la habilidad de las personas para pedir más dinero prestado generando su existencia. Intentos de ‘flexibilización cuantitativa’ (QE por sus siglas en inglés) buscan reinflar la oferta monetaria dándole dinero a los bancos para crear más deuda, pero esta política ha fallado. Es el momento de intentar lanzar algún dinero libre de deuda sobre Main Street (la economía real).

La predicción de Zerohedge está basada en un comunicado de Macquire, el banco de inversión más grande de Australia. Este señala que el PIB se está contrayendo, las presiones deflacionarias se están acelerando, los sectores público y privado no están incrementando la velocidad del dinero, y las inyecciones de liquidez del banco central están perdiendo su efectividad. Las políticas actuales no están funcionando. Como resultado:

Existen varias políticas que podrían y posiblemente deberían ser consideradas dentro de los próximos 12 a 18 meses. Si al sector privado le falta confianza y visibilidad para aumentar la velocidad del dinero, entonces (podría decirse que) podría hacerlo el sector público. En otras palabras, en vez de actuar a través de los mercados de bonos y el sector bancario, ¿por qué no debería el sector público evitar a los mercados completamente e inyectar directamente el estímulo en el ‘torrente sanguíneo’? Mientras que esto podría ser llamado o no flexibilización cuantitativa, tendría un impacto mucho más fuerte y, a diferencia de los últimos siete años, la recuperación podría imitar un ciclo económico convencional, y los inversionistas pronto empezarían a discutir los efectos del multiplicador y a posicionarse en áreas de mayor inversión.

Willem Buiter, economista global en jefe del Citigroup, también está recomendando ‘lanzamientos de dinero helicóptero’ para evitar una recesión global inminente, asegurando que:

Una recesión global, empezando en 2016 y liderada por China, ahora es el escenario principal de nuestro equipo de Economía Global. La incertidumbre permanece, pero la posibilidad de una respuesta a tiempo y efectiva parece estar disminuyendo…

Lanzamientos de dinero helicóptero en China, la zona euro, el Reino Unido y los Estados Unidos, junto con la reestructuración de la deuda […] pueden mitigar, y si son implementados inmediatamente, también prevenir una recesión durante los próximos 2 años sin aumentar el riesgo de una recesión más larga y profunda en el futuro.

La flexibilización cuantitativa para la gente de Corbyn

En el Reino Unido, algo parecido a un lanzamiento de dinero helicóptero fue recién puesto sobre la mesa por Jeremy Corbyn, el nuevo líder electo del Partido Laborista. Él propone darle al Banco de Inglaterra un nuevo mandato para potenciar la economía para invertir en vivienda nueva a gran escala, energía, transporte y proyectos digitales. Él lo llama «flexibilización cuantitativa para la gente en vez de para los bancos» (PQE por sus siglas en inglés). Las inversiones serían realizadas a través de un Banco de Inversión Nacional creado para invertir en nueva infraestructura y en las industrias de tecnología de punta del futuro.

El blogero australiano, profesor Bill Mitchell, está de acuerdo con que la flexibilización cuantitativa para la gente es económicamente sólida. Pero él dice que no debería llamarse ‘flexibilización cuantitativa’, ya que esta es solo un intercambio de activos —dinero en efectivo por títulos federales o títulos respaldados con hipotecas en los balances contables de un banco. Lo que Corbyn está proponiendo, es de hecho la financiación directa de déficits públicos (Overt Money Financing — OMF)— inyectando dinero directamente en la economía.

Mitchel reconoce que la financiación directa de déficits públicos es un concepto tabú en la economía tradicional. Supuestamente, porque esto podría ocasionar hiperinflación. Pero las verdaderas razones, según él, son que:

  1. Priva a los comisionistas del sector privado de su dosis de bienestar corporativo que, a diferencia de otras formas de asistencia social como asistencia por enfermedad o desempleo, etc, ha hecho extremadamente ricos a sus receptores…
  2. Desaparecería el ‘yugo de la deuda’ que es usado para aporrear a los gobiernos que buscan generar mayores déficits fiscales.

Financiación directa de déficits públicos como una solución
a la crisis de la Unión Europea

Mitchell observa que la financiación directa de déficits públicos de hecho ha sido puesta sobre la mesa por el Parlamento Europeo. De acuerdo con un borrador de un reporte del Comité Para Asuntos Económicos y Monetarios del Reporte Anual para 2012 del Banco Central Europeo, el Parlamento Europeo:

9. Considera que las herramientas de política monetaria que el Banco Central Europeo (BCE) ha usado desde el comienzo de la crisis, en tanto que han brindando un bienvenido alivio a los mercados financieros en dificultades, han revelado sus límites en cuanto al estímulo del crecimiento y la mejoría de la situación en el mercado laboral; por tanto considera que, el BCE podría investigar las posibilidades de implementar nuevas medidas no convencionales dirigido a la participación en un gran programa en pro del crecimiento a lo largo de la Unión Europea, incluyendo el uso de la prerrogativa de la Asistencia de Liquidez de Emergencia para iniciar una ‘financiación monetaria abierta’ de deuda gubernamental con el fin de financiar recortes fiscales dirigidos a hogares de bajos ingresos y/o nuevos programas de gasto enfocados en los objetivos de Europa 2020;

10. Considera necesario revisar los tratados y estatutos del BCE para poder establecer una estabilidad de precios, junto con el pleno empleo como los dos objetivos igualmente importantes de la política monetaria en la zona euro;

Estas disposiciones fueron retiradas del reporte, dice el Profesor Mitchell, principalmente debido a una paranoia alemana de hiperinflación. Sin embargo, él sostiene que la financiación directa de déficits públicos es la manera más efectiva para resolver la crisis en la zona euro sin desintegrar la unión monetaria:

  1. Equivaldría al BCE diciéndole a los estados miembros que ellos proveerán los euros para permitir el gasto suficiente dirigido al aumento del empleo y la producción.
  2. No se emite una deuda pública.
  3. No se aumentan los impuestos.
  4. No se incrementan las tasas de interés.
  5. Una garantía de empleo podría ser introducida de inmediato.
  6. La Troika podría ser retirada, no más rescates económicos.
  7. A medida que regresa el crecimiento, cambios estructurales (mejores servicios públicos, mejores escuelas, mejores servicios de salud, etc.) podrían ser implementados. El crecimiento permite que los cambios estructurales ocurran más rápidamente, porque las personas no tienen problema en cambiarse de empleo si hay trabajos entre los cuales hacerlo.

La falaz objeción de la inflación

Tim Worstall, escribiendo en el Register del Reino Unido, objeta la flexibilización cuantitativa para la gente de Corbyn (PQE) basado en que no puede ser ‘esterilizada’ en la forma en que la flexibilización cuantitativa sí lo es. Cuando la inflación impacta, el proceso no puede ser revertido. Si el dinero es gastado en infraestructura, estará allí afuera, circulando en la economía y no será recuperable. Worstall escribe:

La flexibilización cuantitativa está diseñada para ser temporal […] porque una vez las tasas de gasto de la gente se recuperan, necesitamos una forma de sacar todo ese dinero extra de la economía. De manera que lo hacemos usando dinero impreso para comprar bonos, lo cual inyecta el dinero en la economía, y luego vendemos esos bonos de vuelta una vez que necesitamos retirar el dinero de la economía, sencillamente destruyendo el dinero que hemos recolectado…
Si no tenemos bonos que vender, no es claro cómo podemos reducir (la oferta monetaria) si nos golpea una inflación a gran escala.

Sin embargo, el problema hoy día no es la inflación sino la deflación de la oferta monetaria. Algunos precios al consumidor pueden ir al alza, pero esto puede ocurrir a pesar de que la oferta monetaria se esté contrayendo. Los precios de los alimentos, por ejemplo, están al alza; pero es debido a incrementos en los costos, incluyendo la sequía en California, el cambio climático, y las fusiones y adquisiciones por parte de grandes corporaciones que eliminan la competencia.

Agregar dinero en la economía no aumentará los precios hasta que la demanda esté saturada y la producción alcance su capacidad máxima; y en este momento estamos a un trecho muy largo de la plena capacidad. Antes de eso, aumentar la ‘demanda’ aumentará la ‘oferta’. Los productores crearán más bienes y servicios. Oferta y demanda aumentarán juntas y los precios permanecerán estables. En los Estados Unidos, la brecha de producción (la diferencia entre la producción real y la potencial) está estimada en alrededor de 1 billón de dólares anual. Eso significa que la oferta monetaria puede ser incrementada en por lo menos 1 billón de dólares al año sin subir los precios.

No esterilice, cobre impuestos

Si la flexibilización cuantitativa para la gente va más allá de la capacidad productiva, el Gobierno no necesita contar con el banco central para recuperar el dinero. Esto se puede hacer por medio de los impuestos. De la misma manera que los préstamos aumentan la oferta monetaria y pagarlos la contrae de nuevo, de la misma forma los impuestos y otros pagos al Gobierno contraerán una oferta monetaria aumentada con el dinero emitido por el Gobierno.

Usando cifras de 2012 (tomadas de un artículo anterior de este autor), la velocidad de M1 (monedas, billetes y depósitos sobre demanda gastados por consumidores ordinarios) era entonces de 7. Eso significa que M1 cambió de manos siete veces durante 2012 (del ama de casa al tendero, y de este al campesino, etc). Dado que cada receptor debía impuestos sobre este dinero, aumentar M1 en un dólar, aumentó la base tributaria en siete dólares.

El recaudo total de impuestos como porcentaje del PIB, fue de 24.3% en 2012. Extrapolando de esas cifras, 1 dólar cambiando de manos siete veces, puede aumentar los ingresos tributarios en 7 x 24.3% = $1.70. Eso significa que el Gobierno podría, en teoría, recibir más impuestos de lo que pagó. Incluso con alguna fuga en esas cifras y deducciones por costos, todo o la mayoría del dinero nuevo gastado en la economía puede ser recuperado por el Gobierno a través de impuestos. Dinero nuevo puede ser emitido cada año, y la oferta monetaria  aumentaría muy poco, si es que esto llegara a ocurrir.

Aparte de los impuestos, otras maneras de poner el dinero de vuelta en el Tesoro, incluyen cerrar las lagunas fiscales, gravando los 21 o más billones de dólares escondidos en paraísos fiscales de ultramar, y organizando un sistema de bancos públicos que retorne el interés de los préstamos al Gobierno. El interés neto recolectado por los bancos estadounidenses en 2014, fue de 423.000 millones de dólares. En su punto más alto en 2007, fue de 725.000 millones.

Además, existen muchas formas de reciclar una emisión de nuevo dinero de vuelta al Gobierno. El mismo dinero puede ser gastado y recolectado año tras año, sin crear inflación de precios o hiperinflando la oferta monetaria.

Esto, no solo puede ser hecho, debe ser hecho. La política monetaria tradicional ha fallado. Los bancos centrales han agotado sus cajas de herramientas existentes y necesitan explorar algunas alternativas innovadoras.

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Ellen Brown es abogada, fundadora del Public Banking Institute y autora de doce libros incluyendo el best seller Telaraña de Deuda. Su último libro, de la Austeridad a la Prosperidad. Bancos Públicos, explora modelos bancarios públicos histórica y globalmente exitosos. Sus más de 300 artículos de blog se encuentran en EllenBrown.com. Escuche It’s Our Money with Ellen Brown en PRN.FM.

Sus sitios web son https://telaranadedeuda.wordpress.com/, http://WebofDebt.comhttp://PublicBankSolution.com y http://PublicBankingInstitute.org.

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Traducción por Luisa León.

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  1. Dan crédito a personas de Paraguay

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